Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de la Plata. ARGENTINA.
RESUMEN (ABSTRACT)
Alfabetizar en biotecnolog’a para crear una cultura m’nima (alfabetizaci—n b‡sica) y desarrollar una actitud cr’tica frente a los hechos y los desarrollos, aplicaciones e implicaciones de las biotecnolog’as implica contar con materiales adecuados y tener claro que una campa–a de divulgaci—n y de informaci—n no es suficiente para educar. La problem‡tica de la necesidad de una alfabetizaci—n adecuada e integral, as’ como la buena formaci—n cient’fica que debe existir en los profesionales y tŽcnicos de ‡reas de biotecnolog’a, hace necesario que se implementen programas de divulgaci—n, informaci—n y capacitaci—n en biotecnolog’a. La educaci—n, resultado de la acci—n de educar, consiste en formar intelectual y moralmente (esencialmente a una persona) para convivir en sociedad. Este mecanismo parece fundamental, para desarrollar y alcanzar modos de cultura cient’fica. Presenta el hecho de que se orienta a la convivencia en la sociedad, por lo que va a venir influenciada, en forma de c’rculo, por lo que la sociedad demande. La educaci—n se transmite de modo planificado, de acuerdo con una estrategia. La educaci—n facilita la capacidad de toma de decisiones de una manera consciente y responsable y adem‡s las opciones de desarrollo, aumentan conforme aumenta la educaci—n. Es fundamental disponer de un conjunto de recursos humanos que asuman la impartici—n de los contenidos de biotecnolog’a por lo que es necesaria la capacitaci—n de los docentes y actualizar a los profesores de biolog’a en temas de biolog’a celular y molecular, genŽtica molecular, biotecnolog’a y bioŽtica. Con esta premisa se cre— la red BIOEDUCAR, que en Argentina tuvo su punto focal en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata. Como las biotecnolog’as son multi, inter y transdisciplinarias, la red en Argentina, est‡ conformada por profesionales de diferentes ‡reas (bioŽtica, comunicaci—n, educaci—n, biotecnolog’as, ciencias naturales, entre otros), titulaciones (bi—logos, abogados, doctores, estudiantes de postgrado, comunicadores, dise–adores) e instituciones (universidades, escuelas, ONGs).M‡s all‡ de enumerar las diversas acciones y actividades que se generaron bajo el auspicio de la RED (talleres, cursos, conferencias, charlas, proyectos de extensi—n, capacitaciones, dise–o de recursos did‡cticos, movilidad de docentes), es importante destacar lo que gener— y seguir‡ generando la red. En primer lugar, facilit— poder conocernos y encontrarnos en los Talleres anuales, con todos aquellos que hacemos de la tarea de educar en biotecnolog’a uno de los ejes de nuestra vida, esto fue fundamental. Nos permiti— articular acciones y saber que hacen los otros, aprender, sumar y coordinar esfuerzos. Esta es la verdadera fortaleza de la red. Mantenernos en contacto y ayudarnos. No hubiese sido posible sin la red BIOEDUCAR, conocer a una artista que desarrolla juegos y canciones para ense–ar biotecnolog’a, ni conocer actores que a travŽs de una obra de teatro ense–an las bases de la vida. No hubiese sido posible intercambiar nuestras propuestas pedag—gicas, saber c—mo comunicar y saber c—mo plantear una did‡ctica de las ciencias que nos permita transponer los contenidos biotecnol—gicos al aula. Hay gente maravillosa y recursos hermosos para ense–ar. La riqueza de opciones solo pudo estar disponible para todos los pa’ses de la red (y otros) por que CYTED nos permiti— juntarnos. Hoy tenemos una red consolidada, un sitio web, un libro virtual, una base de datos, un foro permanente de discusi—n y una Òvalija itineranteÓ de recursos did‡cticos innovadores creados en cada pa’s. Tenemos, tambiŽn, muchos colegas amigos con quienes seguir trabajando. En Argentina, BIOEDUCAR es un proyecto formal dentro de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la UNLP, y la formaci—n de docentes, una actividad anual dentro del mismo. Esto, no es pocoÉes much’simo. Por eso BIOEDUCAR debe continuar.