BIOPOLIS SL, Universitat de Valencia, Espa–a. ESPA„A.
RESUMEN (ABSTRACT)
La comunidad cient’fica entiende por biotecnolog’a el uso de un organismo vivo con un prop—sito industrial. Biotecnolog’a de alimentos no es m‡s que el uso de seres vivos en la producci—n de alimentos, lo que incluye toda la alimentaci—n, porque todo cuanto comemos son, o han sido, seres vivos, ya sean animales, vegetales, o alimentos o bebidas fermentadas por un microorganismo. Pero los ciudadanos, sobre todo el europeo, tiene una percepci—n distinta de lo que es y entiende que ˇste tˇrmino hace referencia a la aplicaci—n de la genˇtica en la alimentaci—n. En otras palabras, entienden por biotecnolog’a de alimentos Ņponer genes en su sopaÓ. Por ello hay que ense–arles desde bien j—venes consumidores que la genˇtica se ha aplicado en la alimentaci—n desde que comenz— la agricultura y la ganader’a. Desde entonces el hombre ha mejorado emp’ricamente el genoma de las variedades vegetales comestibles, las razas animales y los fermentos. Esta mejora se ha fundamentado en la aparici—n de mutantes espont‡neos, la variabilidad natural, y la aplicaci—n del cruce sexual o hibridaci—n. De esta forma se han obtenido variedades de trigo con espigas incapaces de dispersar sus semillas en la naturaleza, pero capaces de generar unas harinas panaderas con inmejorable aptitud tecnol—gica, o patatas comestibles al contener niveles m’nimos de alcaloides t—xicos.
Desde hace treinta a–os los cient’ficos a’slan en el laboratorio fragmentos concretos que portan genes determinados. Esos genes se pueden variar en el tubo de ensayo y se pueden reintroducir en el organismo natural o en uno distinto generando un transgˇnico. Al global de estas tˇcnicas las llamamos ingenier’a genˇtica y cuando se aplica en el dise–o de un alimento surgen los llamados alimentos y cultivos transgˇnicos. Nuestros j—venes deben saber que hoy se comercializan centenares de alimentos transgˇnicos en todo el mundo, sobre todo en Estados Unidos, Australia, Canad‡ y China. Los m‡s conocidos son la soja resistente al herbicida glifosato y el ma’z Bt aunque existen muchos m‡s. Son de gran importancia los que hacen referencia a la mejora nutricional de los alimentos.
Desde algunas organizaciones ecologistas se acusa a los alimentos transgˇnicos de ser un veneno para la salud y el medioambiente. Dichas opiniones suelen tener mucho impacto entre los j—venes. La realidad es bien distinta. Desde hace m‡s de quince a–os, FAO, OCDE y OMS han establecido grupos de trabajo para evaluar la seguridad para el consumidor de los alimentos transgˇnicos. Se ha llevado a cabo una evaluaci—n de riesgos sanitarios de todos los alimentos transgˇnicos comercializados atendiendo al contenido nutricional, la posible presencia de alˇrgenos y el nivel de toxicidad. Son los alimentos m‡s evaluados de la historia de la alimentaci—n y no disponemos de un dato cient’fico que indique que representen un riesgo para la salud del consumidor superior al que implica la ingesti—n del alimento convencional correspondiente. Todo ello debe ser conocido por nuestros j—venes, como deben conocer los posibles riesgos ambientales de los transgˇnicos. Ah’ las cosas son menos claras porque hay una falta de metodolog’as para analizar este tipo de riesgos que afectan tanto a las plantas transgˇnicas como a las convencionales. Aun as’ debemos afirmar con contundencia que existen tres posibles riesgos: la posible transferencia de los genes ex—genos desde la variedad transgˇnica a variedades silvestres, la pˇrdida de biodiversidad y los posibles efectos da–inos que ciertas plantas transgˇnicas resistentes a insectos pueden tener sobre poblaciones de insectos distintos de aquellos contra los que protegen. Todos estos riesgos ya existen con las variedades convencionales. Por ello, la cuesti—n clave es conocer si el empleo de transgˇnicos acelerar‡ la aparici—n de estos riesgos. Parece que no, siempre que se mantengan y mejoren las normas de evaluaci—n que empleamos actualmente con las plantas transgˇnicas. Finalmente los j—venes deben saber sobre los riesgos y los beneficios econ—micos de los transgˇnicos. El 90% de los agricultores que utilizaron semillas transgˇnicas en el 2009 eran agricultores pobres de pa’ses en desarrollo. Una realidad muy lejana del estereotipo que hace de lo transgˇnico un negocio en manos de pocas compa–’as multinacionales.
Pero si los transgˇnicos son y van a ser importantes en el futuro de nuestra alimentaci—n, tanto o m‡s lo va a ser el empleo de las nuevas tecnolog’as —micas en la nutrici—n. El uso de la gen—mica, la transcript—mica, la prote—mica o la metabol—mica est‡ empezando a irrumpir de forma silenciosa en los laboratorios de investigaci—n y en los departamentos de control de calidad de muchas industrias alimentarias. Tambiˇn nuestros j—venes deben conocer la enorme potencialidad de estas tecnolog’as y los beneficios y posibles riesgos que su uso puede entra–ar.
En conclusi—n, destacando la falta de formaci—n e informaci—n en biotecnolog’a de nuestra sociedad, as’ como la constante presencia de los grupos en contra en los medios de comunicaci—n, es m‡s que nunca importante ense–ar y divulgar los datos reales que desde la Ciencia tenemos de estos productos y estas nuevas tecnolog’as.