CATIE. COSTA RICA.
Mar’a Elena Aguilar 1*, Karla Garita 1, J.Luis Ortiz 1, Juli‡n Prada 1, J.Luis Rodr’guez 2, M—nica Meij—n 2, M Jesœs Ca–al 2, Roberto Rodr’guez 2.
RESUMEN (ABSTRACT)
Laboratorios de biotecnolog’a de la regi—n han venido trabajando en el desarrollo de metodolog’as de alto rendimiento para la multiplicaci—n clonal in vitro de especies le–osas. Estas estrategias est‡n siendo optimizadas a escala de laboratorio para especies nativas como caobas y cedros; y especies ex—ticas como la teca y la melina. La caoba seleccionada por su interŽs genŽtico y ecol—gico y su gran importancia comercial como maderable y de uso mœltiple, est‡ siendo multiplicada in vitro a partir de selecciones juveniles. Nosotros hemos revigorizado ‡rboles adultos utilizando el microinjerto monof‡sico hom—logo como previamente fue publicado para Pinus (Fraga et al., 1997, 2000; Hasbun et al., 2006), por lo que presentamos resultados sobre la reactivaci—n de yemas maduras y el establecimiento de condiciones de microinjertaci—n efectivas. La microinjertaci—n de yemas adultas sobre portainjertos juveniles causa la reactivaci—n de yemas, las cuales establecidas in vitro son capaces de generar l’neas y su posterior micropropagaci—n.
La reactivaci—n inducida por la interacci—n pœa Ð portainjerto y viceversa desarrolla mecanismos determinados, cambios no descritos que incrementan la capacidad in vitro. Si la recuperaci—n es la readquisici—n de nuevas competencias como la capacidad de multiplicarse, debe haber cambios en la expresi—n gŽnica, dentro de los mecanismos de regulaci—n y cambios que afectan la estabilidad pero que no son est‡ticos, que pueden ser considerados cambios epigenŽticos, en los cuales la metilaci—n del ADN podr’a estar implicada en el proceso de recuperaci—n. La metilaci—n del ADN est‡ relacionada al silenciamiento de genes durante el desarrollo ontogenŽtico; en este sentido, hemos encontrado grandes diferencias en la extenci—n de la metilaci—n del ADN entre zonas meristem‡ticas de tejidos juveniles y adultos indicando que la maduraci—n podr’a ser consecuencia de la variaci—n epigenŽtica.